Cuando su padre comenzó a hacer fotos, él no era ni proyecto de vida. Pero años después, sabría que ninguna enciclopedia iba a ser suficiente para saciar sus ansias de saber sobre el mundo de la imagen. Es Fernando González Mairena (52 años). No sólo heredó la profesión de su progenitor, Manuel González, el de 'Los Platos', sino también sus andares, pasos cortos pero decididos, buscando su propio destino, cargado con la cámara y su constante pelea por ganarse la vida. Fernando González es el mayor de 5 hermanos con todo lo que eso suponía hace medio siglo. Fue el primero en coger el
Después de años queriendo hacerle una entrevista, esta página me ofrece la oportunidad. Miguel Ángel García Badia, 66 años y cura de Arahal desde hace 35, a los que hay que sumar dos más de diácono. Llegó al pueblo cuando la transición era reciente y ha bautizado y enterrado a vecinos incluso antes de lo que hubiera querido. Cuando lo veo, no sé la razón pero siempre me viene a la mente varias imágenes de su recorrido; son pequeños trozos de su vida en este pueblo, por el que ha peleado tanto, aunque no siempre se ha reconocido. Uno de ellos ha sido andando por los pasillos del
Viéndole en esta foto ya se le nota la sonrisa socarrona que va consigo casi siempre. Antonio Casado Medina, 49 primos hermanos, pertenece por parte materna a una de las familias más singulares de Arahal. Y digo singulares porque ninguno de sus miembros pasa desapercibido. Hay de todo, músicos, ebanistas, actores, todas las artes se le dan bien. Son extrovertidos y curiosos, simpáticos e irónicos, con un sentido del humor fuera de lo normal. Pero nadie lo diría de Antonio y sí, tiene también un punto Medina que lo define, que lo hace especial. Y en este deambular genético, él optó por la
Sale a media mañana de su casa situada en la calle Barriete, en una de las esquinas más transitadas de Arahal. Con pasos cortos pero seguros, y las manos metidas en los bolsillos, toma la calle Madre de Dios camino de la Plaza de la Corredera. Su paseo matutino lo lleva casi a diario a la imprenta Godino, la familia con la que lo une un vínculo especial. Y es que Enrique Posaelas Almagro es el único que queda de los músicos que formaron parte en su día de la primera Banda de Música Municipal que hubo en Arahal o de las tres orquestas que surgieron a partir de esa época: Arizonas, Sur y la
En estos tiempos que corren quedan pocas personas que hayan tomado su camino. Es autodidacta. Pero no un autodidacta cualquiera, no. Va más allá. Imaginen, tiene 37 años, joven pero no lo suficiente como para haberse criado en la era de las nuevas tecnologías y sin embargo el mundo audiovisual lo domina como pocos. Y todo lo ha conseguido por pura cabezonería. Francisco Gómez Rodríguez, más conocido en Arahal por su apodo familiar Perico. Nombre que lo sitúa desde pequeño en un bar del barrio del Arache, detrás de la barra ayudando a su padre. Ha sido un buscavidas en otras tareas que
Cuando en Arahal se organiza un espectáculo de flamenco, Rafael Frías Fernández (71 años) se acicala, bien peinado y correctamente vestido, sale de su casa a paso ligero. Sabe que esa es su noche. En este mundo por el que se siente pasión o indiferencia, lo conocen como el Guardacoches del Flamenco porque su sabiduría sobre este arte se extiende hasta el siglo XIX con cantes que se oían a 78 revoluciones, en discos de pizarra que hoy tiene a buen recaudo. En ellos aprendió a cantar y a su ritmo se adaptó. Por eso a los grandes de este arte les gustaba hablar con él cuando pasaban por
No puedo evitar cuando veo a Pepa Gamboa andar por las calles de Arahal, recordar a su padre, Juan López, cuando al paso acompasado del saludo a los vecinos, paraba y se volvía para dedicarle un comentario, muchas veces jocoso, sobre cualquier tema. Alto y desgarbado, ella heredó esa forma de desenvolverse. Pero la mirada clara y el semblante físico de su madre, Carmen Gamboa, de la que tomó el apellido para destacarlo. En la actualidad está en Madrid, preparando la obra 'Los empeños de una casa' de Sor Juana Inés de la Cruz para la Compañía Nacional de Teatro Clásico y pronto
Tengo que quererla porque compartimos algo especial: a las dos nos encanta contar historias. Ella con imágenes, yo con palabras. Estoy segura de que Pepa Álvarez no querrá que cuente cuántas cosas ha hecho en su vida, por eso tendré que pedirle perdón por estas breves pinceladas reunidas con la ayuda de una persona muy especial para ella, de nombre Lola. Ha sido directora y guionista en cortos y documentales, script en películas tan nombradas como 'Los invitados' (y algunas más), realizadora. Ha visto durante los últimos años el mundo a través del objetivo de la cámara, y ha conseguido
Después de escribir el prólogo de su libro, aquél que contaba historias pequeñas, vuelvo a tener una cita con ella. Debo recordar que a Fali Lobato Arahal le gustan las historias bien contadas, más aún si se trata de reivindicar lo nuestro. Entiéndase por lo nuestro, todo aquello que forma parte de los recuerdos infantiles. Lo que ocurría en aquel tiempo en el que estar expuesto era llevarle la contraria a tu amigo jugando a los cromos, al rescate o a las bolas. Cuando para comer sano bastaba con abrir la olla o quizás la tinaja de las aceitunas 'aliñás' o 'partías'. O, también, cuando la
David. Su bondad es tan larga como su figura o mucho más. Sin duda, tiene el don de contar lo más censurable de las historias pequeñas sin que suene a crítica, quizás porque se le presupone su capacidad de construir. Lo he visto en su caseta De Lunares como si sólo le quedara ese día para cantar y bailar; he comprobado como las tablas del Teatro Municipal de Arahal lo transforman en bufón, bailarín, cantante o componente del club de la comedia. Pero es camaleón y se adaptó sin problemas a la seriedad que requería ser presentador de la Coronación de la Reina del Verdeo y su pregonero,